Creemos en la capacidad de la gente oprimida —empobrecidas, racializadas como inferiores, ninguneadas, no binarias, gays y lesbianas, con diversidad funcional y otras en los presuntos márgenes— para identificar sus propias necesidades, prioridades y soluciones. La falta de poder en nuestras comunidades, el bombardeo de servicios asistencialistas y de caridad, sin embargo, nos convencen de lo opuesto y pretenden hacernos cómplices de nuestra propia desposesión, desplazamiento y opresión. Somos susceptibles a la concienciación, capaces de superar las cargas intergeneracionales de esa opresión. Nos hemos dado a la tarea de implantar procesos reflexivos, de planificación estratégica que promuevan el bienestar y el desarrollo integral (económico, social, cultural y político), que sean participativos y garanticen la vida plena y el buen vivir.

Nuestra misión es educar, organizar e investigar para fortalecer el trabajo antirracista y descolonizador que lleve a generar cambios en el ámbito comunitario, académico, espiritual, psicológico-social, cultural, económico y político dentro y fuera de Puerto Rico.

Aspiramos a formar alianzas a través de la organización comunitaria con diversos sectores de la sociedad para afirmar las raíces africanas y erradicar el racismo institucional, cultural e individual en espacios dentro y fuera de Puerto Rico.

Desde nuestra fundación en el 1992, hemos encaminado procesos orientados a:

Nuestro trabajo va dirigido a la organización comunitaria: el educar, motivar, asistir, y ayudar a la gente a moverse hacia la conciencia-en-acción de forma unida e integrada. Nuestros esfuerzos han beneficiado a miles de personas desde nuestra fundación en el 1992.